La reciente adjudicación de la concesión de la Vía Navegable Troncal (VNT) en el tramo argentino de la Hidrovía Paraguay–Paraná genera preocupación en Paraguay por el posible incremento de los costos logísticos que afronta su comercio exterior.
El Gobierno argentino otorgó una concesión por 25 años al consorcio integrado por la empresa belga Jan De Nul y la argentina Servimagnus, responsables de las tareas de dragado, balizamiento y mantenimiento del canal, además de la aplicación del nuevo esquema tarifario para las embarcaciones que transiten por la vía.
El principal foco de inquietud es el peaje. Mientras actualmente la tarifa en el tramo Confluencia–Santa Fe es de USD 1,30 por tonelada de registro neto (TRN), las propuestas económicas del proceso licitatorio contemplan un peaje inicial de USD 3,80 por TRN, con aumentos escalonados que podrían llevarlo hasta USD 5,78 por TRN en etapas posteriores del contrato, según el portal GlobalPorts. De concretarse, el costo sería entre tres y más de cuatro veces superior al vigente.
El impacto sería especialmente significativo para Paraguay, cuya condición de país sin litoral hace que más del 80% de su comercio exterior dependa de esta hidrovía. Además, el país cuenta con la tercera mayor flota fluvial del mundo y la principal flota de barcazas de la vía navegable, con más de 3.000 embarcaciones entre barcazas y remolcadores.
De acuerdo con estimaciones del sector, un convoy que hoy paga USD 100.000 en concepto de peaje podría desembolsar cerca de USD 292.000 con la tarifa inicial prevista y superar los USD 440.000 si el valor alcanzara el máximo proyectado, lo que supondría un fuerte incremento en los costos de exportación.
El Centro de Armadores Fluviales y Marítimos del Paraguay (CAFYM) sostuvo que, más allá del monto del peaje, resulta fundamental que la nueva concesión garantice transparencia en la fijación de tarifas, participación de los países usuarios de la hidrovía y mecanismos que eviten trasladar a las cargas paraguayas inversiones destinadas principalmente a mejorar el acceso marítimo de los puertos argentinos.
Por su parte, la Administración Nacional de Navegación y Puertos (ANNP) advirtió que cualquier aumento significativo terminará repercutiendo en toda la cadena logística del país, desde los exportadores hasta los consumidores.
En la misma línea, la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (CAPPRO) considera que la concesión debería asegurar tarifas competitivas, un mantenimiento permanente de la navegabilidad y espacios de consulta para los países que dependen de la hidrovía, con el objetivo de preservar la competitividad de las exportaciones paraguayas.
Fuente: Capeco