La industria cárnica brasileña confía en que las negociaciones entre Brasil y la Unión Europea permitan restablecer la autorización para exportar carne y productos cárnicos al bloque antes de septiembre, cuando entrarán en vigor nuevas restricciones vinculadas al uso de antimicrobianos.
El sector apuesta por el avance de las conversaciones técnicas basadas en un protocolo desarrollado por la iniciativa privada, que busca garantizar la separación y certificación de animales que nunca hayan recibido tratamientos con antimicrobianos. Asimismo, espera que las autoridades europeas acepten un período de transición para que la cadena productiva pueda adaptarse plenamente a las nuevas exigencias.
Renato Costa, director ejecutivo de Friboi y presidente de la Asociación Brasileña de Exportadores de Carne (Abiec), reconoció que tanto el sector ganadero como el Gobierno brasileño reaccionaron con lentitud ante una normativa europea que lleva años en discusión.
Según Costa, la intervención del presidente Luiz Inácio Lula da Silva durante la reciente cumbre del G7 ayudó a elevar el tema al plano político, impulsando un mecanismo de diálogo entre Brasil y la Unión Europea. También destacó que el reciente reconocimiento de Brasil como país libre de fiebre aftosa sin vacunación fortalece la posición del país en las negociaciones.
El ejecutivo señaló que un período de transición sería fundamental para implementar el protocolo de trazabilidad que permita certificar que el ganado no estuvo expuesto a antimicrobianos durante todo su ciclo productivo, un proceso que puede extenderse hasta 30 meses.
La preocupación del sector radica en la importancia estratégica del mercado europeo, que aunque representa apenas el 3,5% del volumen total exportado por Brasil, demanda cortes de mayor valor agregado y genera mejores márgenes para la industria.
En 2025, las exportaciones brasileñas de carne bovina hacia la Unión Europea alcanzaron los 1.000 millones de dólares y sumaron 128.000 toneladas. Si bien los volúmenes podrían redirigirse a otros destinos en caso de restricciones, la pérdida del mercado europeo tendría un impacto significativo sobre la rentabilidad del sector.
Actualmente, unas 1.200 propiedades brasileñas están habilitadas para exportar a la Unión Europea bajo los requisitos de trazabilidad del sistema europeo Traces. Sin embargo, aún deben adecuarse a las nuevas normas relacionadas con el uso de antimicrobianos y promotores de crecimiento.
Fuente: Valor Internacional