La inminente privatización del ferrocarril Belgrano Cargas comenzó a movilizar a los principales actores del comercio agrícola en Argentina. Un consorcio integrado por Bunge, Cargill, la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), Aceitera General Deheza (AGD) y Louis Dreyfus Company (LDC) se prepara para participar en la licitación de la red ferroviaria, considerada una de las principales infraestructuras logísticas del país. A este proceso también podrían sumarse otros grupos empresariales vinculados al transporte ferroviario, tanto locales como internacionales.
El Gobierno argentino ultima los pliegos de la concesión, que tendrá una vigencia de 50 años y propone un esquema diferente al de las privatizaciones de la década de 1990. La licitación dividirá la administración de las vías, los talleres y el material rodante en procesos independientes, al tiempo que implementará un sistema de acceso abierto que permitirá a distintos operadores utilizar la misma infraestructura mediante el pago de un canon.
Las empresas interesadas estiman que la modernización del Belgrano Cargas exigirá inversiones de cientos de millones de dólares para renovar vías, incorporar locomotoras y vagones, mejorar la infraestructura y aumentar la eficiencia operativa. El objetivo es incrementar el volumen transportado y convertir al ferrocarril en una alternativa más competitiva para el traslado de granos, productos regionales, cargas industriales y minerales.
El potencial de crecimiento del sistema también está asociado al desarrollo de proyectos mineros de litio y cobre en el noroeste argentino, así como a la incorporación de nuevas cargas provenientes de distintas economías regionales, lo que permitiría mejorar la rentabilidad de la red ferroviaria.
En paralelo a este escenario, varias compañías ya comenzaron a reforzar su infraestructura logística. Entre ellas, Cargill anunció una inversión inicial superior a los siete millones de dólares para optimizar el acceso ferroviario a su complejo agroindustrial de Villa Gobernador Gálvez. Las obras incluyen nuevas trazas y mejoras en las existentes para agilizar el ingreso, la descarga y la salida de los trenes, reduciendo tiempos operativos y fortaleciendo la conexión con sus terminales industriales y portuarias.
La publicación de los pliegos marcará el inicio formal de un proceso que busca redefinir el transporte ferroviario de cargas en Argentina y atraer inversiones privadas para modernizar una red considerada estratégica para el crecimiento del sector agroexportador y de otras actividades productivas.