El Parlamento Europeo dio este martes su respaldo definitivo al nuevo acuerdo comercial entre la Unión Europea y Estados Unidos, un pacto que establece un arancel del 15 % para las exportaciones europeas hacia el mercado estadounidense y elimina los gravámenes para la mayoría de los productos industriales procedentes de Estados Unidos que ingresen al bloque comunitario.
La iniciativa fue aprobada por una amplia mayoría en la Eurocámara, tras intensas negociaciones que derivaron en la incorporación de mecanismos de salvaguarda destinados a proteger los intereses europeos. Entre ellos, se contempla la posibilidad de suspender el acuerdo si Washington incumple los compromisos asumidos o si no reduce antes de fin de año los aranceles aplicados al acero y al aluminio, que actualmente alcanzan el 50 %.
Las instituciones europeas también acordaron que el bloque podrá detener la aplicación del pacto en caso de que las ventajas concedidas a los productos estadounidenses generen un aumento de las importaciones capaz de perjudicar gravemente a sectores industriales de la Unión.
El acuerdo tendrá una vigencia inicial hasta el 31 de diciembre de 2029, aunque la Comisión Europea conservará la facultad de proponer una extensión posterior.
El comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, celebró la aprobación y destacó la relevancia de la relación económica transatlántica, subrayando que el entendimiento permitirá fortalecer la cooperación estratégica entre ambas potencias y brindar estabilidad a empresas y trabajadores de ambos lados del Atlántico.
Antes de entrar en vigor, el texto deberá recibir la ratificación formal del Consejo de la Unión Europea, prevista para el próximo 25 de junio. Una vez completado ese paso, el acuerdo podría comenzar a aplicarse antes del 4 de julio, fecha que había sido fijada anteriormente por el presidente estadounidense, Donald Trump, como límite para su implementación.
La aprobación parlamentaria llega después de varios meses de retrasos. Durante el año, la Eurocámara pospuso en dos ocasiones la ratificación debido a tensiones políticas entre Bruselas y Washington, incluyendo la disputa relacionada con Groenlandia y posteriores controversias en torno a la política arancelaria estadounidense.
Fuente: Swissinfo